Cien años de soledad – Gabriel García Márquez

14/09/2009 at 11:19 (Indispensables)

No se si es el estilo, los lugares y las situaciones que crea, la forma de entender a las personas, no lo se, pero García Márquez tiene algo. Y Cien años de soledad tiene el made in G.G.M. en cada palabra. De todas las personas que conozco que conocen la obra coinciden en que es mucho lío, es un follón tanto Buendía y tanto Arcadio, etc. Y hay parte de razón, es una novela compleja y larga, de eso no hay duda. Además es dura hasta el final, especialmente en el final. Pero si vas a contar la historia de personas, no puedes quedarte en que nació, se casó y murió. Márquez sabe que la naturaleza humana no es fácil y los habitantes y fundadores de Macondo están muy vivos… o muy locos (en épocas de guerra).

Antes de comprar un libro suelo andarme con cuidado y leer antes alguna crítica para no darme de morros, pero no siempre acierto. Así que con los libros que de verdad me gustan soy algo entusiasta y me lío recomendándolos. Éste es el acierto universal. Si no lo habéis leído compradlo, regaladlo y pedidlo, descargadlo, pfff…robadlo! A mí me lo regaló mi señora abuela -cómo no, junto a otro Bukowski- y oye, no me gusta que me regalen libros, por si los Código Da Vinci y esas cositas de la literatura McDonalds; pero coño, qué gran regalo fue.

soledad

He muerto de fiebre en los médanos de Singapur.

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Hijo de Satanás – Charles Bukowski

11/09/2009 at 11:13 (Bukowski, Indispensables)

Sólo podré decir cosas buenas y bonitas de este señor. BUKOWSKI. Señoras y señores, Bukowski en letras grandes y ovaladas. Si lo descubres con la edad adecuada, te cambia. No puedes volver a ver el mundo igual después de unos cuantos párrafos suyos. Había leído ya las novelas y he empezado con sus relatos cortos, que no se quedan atrás. Hijo de Satanás es un bonito ejemplo.

Niños violentos, borrachos voladores, escritores, jockeys, vagabundos (cómo no), entrenadores, mujeres esquizofrénicas, etc. Todo un batiburrillo de gentes de todos los estratos al más puro estilo del grandullón. Me gusta especialmente el último párrafo del último relato. ¿un español que le rechaza un trago a Hank?………………. habrase visto…jajaja

Cuando termine sus relatos cortos empezaré con su poesía. Y se comenta y rumorea que, en algo más de un mes,  anagrama editará un compendio de costias inéditas que le publicaron en sus inicios. En esas revistas de tirada local.

Fragmentos de un cuaderno manchado de vino

Dicen. Veremos (:satanas

Y el tiempo pasaba como la mierda río abajo.

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Hola!

08/09/2009 at 16:23 (Indispensables)

Stock de tiempo libre. No hay examenes, estoy en el paro. Vista la cantidad de tiempo libre que ofrece septiembre abro este bloguete. Incluiré en las entradas alguna crítica de los libros que me voy merendando. Cuando un libro te gusta de verdad lo menos que puedes hacer por él es recomendarlo, ¿no?

Y viceversa.

Esta mañana en el tren, camino de matricularme en la UMH (adiós UA, adiós…), he terminado El guardián entre el centeno (The catcher in the rye) de J.D. Salinger. ¡Intentaré no contar nada relevante de la historia! Bueno, el libro es un diez, me ha gustado de verdad. Parece que Holden, el prota, siempre será un misántropo y un victimista, pero la obra es algo más que las inquietudes de un púber, Holden vive un cambio.  El cambio casi ni se huele, abarca desde que decide marcharse cagandose en todo y en todos hasta que entiende que los niños que juegan entre el centeno necesitan un guardián. Phoebe, su hermana, corretea entre el centeno. El Señor Salinger sabe que los adolescentes son introvertidos y parecen odiarlo todo, pero a veces Holden roza lo emo. Un gruñón adolescente que lucha en un mundo de adultos y adolescentes pijos.guardian

Al final del primer acto salimos con todos los otros imbéciles a fumar un cigarrillo. ¡Vaya panorama! En mi vida había visto tanta gente falsa junta, todos fumando a lo bestia y comentando la obra de forma que los demás pudieran oírlos y darse cuenta de lo listos que eran.

Vista la cantidad de tiempo libre que ofrece septiembre estando en el paro y sin examenes que hacer, abro este bloguete. Los hombres de gris ya no compran, hay stock. Incluiré en las entradas alguna crítica de los libros que me voy merendando. Cuando un libro te gusta de verdad lo menos que puedes hacer por él es recomendarlo, ¿no?

Y viceversa.

Esta mañana en el tren, camino de matricularme en la UMH (adiós UA, adiós…), he terminado El guardián entre el centeno (The catcher in the rye) de J.D. Salinger. ¡Intentaré no contar nada relevante de la historia! Bueno, el libro es un diez, me ha gustado de verdad. Parece que siempre será un misántropo, pero el protagonista vive un cambio desde que decide marcharse cagandose en todos hasta que entiende que los niños que juegan entre el centeno necesitan un guardián. Phoebe, su hermana, corretea entre el centeno. El Señor Salinger sabe que los adolescentes son introvertidos y parecen odiarlo todo, pero a veces Holden roza lo emo.

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